Hace poquito más de una semana que "las cosas" cambiaron de manera drástica para mí y para las pocas personas que permito rodeen mi círculo -cercano o lejano:
-Me alejé totalmente de la que fue la relación -tengo la certeza- más importante en mi vida. Es un hecho que no pretendo olvidar, ni faltar al respeto, menos negar. Fueron los tres años con dos meses que más persona me hicieron. No me faltó absolutamente nada.
Evidentemente, fue una de las razones por las que hablar de "felicidad" no era sinónimo de desconocimiento. A su vez... los momentos "non gratos" supieron inmiscuirse.
No quiero hacerme la idea que estos últimos fueran la razón por la que todo haya tomado el camino que cursa ahora porque en el fondo -y con esto no quiero ilusionarte ni ilusionarme- sé que volveremos a tomar un camino igual. No sé cómo nos irá en esa oportunidad... Todo lo que soy ahora, y quiero ser a futuro es parte de todas esas buenas promesas que amaba lograr cumplir (hoy, de hecho, pensaba mucho en ese "viaje a Tokio")
Sólo deseo que estés bien.
No hablo de felicidad... sólo de calma.
Tampoco hablo de perdón. Sólo deseo con todo mi corazón que no haya nada más herido dentro o fuera tuyo. Suficiente con las últimas lágrimas que veía desprendías en mi nada afortunada despedida.
Sólo quiero tu calma. Esta vez para ti, que tanto te la mereces.
-En este mismo momento me siento particularmente bien.
También algo ansiosa.
Seguro es la falta de costumbre a no estar un fin de semana preocupada de dar explicaciones, o de no oír llamadas de mierda -que supieron bien hacerme mierda-... o por el simple hecho que mi vida comienza a transcurrir como la de una "persona normal", dentro de todas mis anormalidades, evidentemente.
-Me gusta mucho alguien.
Es cerca de siete años menor que yo, y con ello me atrevo a digerir de pleno la idea que "los adultos me producen horror, cualquiera sea la forma en que vengan empapelados/ocultos".
No me encuentro en el derecho de "comparar tipos de felicidad" pero con él me río sin vergüenza de quien soy y de lo que sugieren ser las cosas que siempre he olvidado pero que me afanaba en recostar junto conmigo de vez en vez.
No existe nada realmente serio que nos una. Salvo su compañía, que es maravillosa, su espontaneidad, que extraño tanto del mundo y su particular forma de atrapar todo lo que vive sólo con su sonrisa.
No sé qué tan bien o mal lo haya pasado en tiempos anteriores, pero espero no ser yo la razón por la que él llegue a odiar esta ciudad, como yo... por ejemplo.
Camila -Cami Sama- no me dirige la palabra desde que se enteró que yo "estaba con él", porque esperaba ser la primera en enterarse de lo que sucedía. Ella fue la única que se enteró de pleno de todo lo sucedido en el peor mes de mi vida... Espero poder tenerla cerca luego, y hacerle ver que ni siquiera yo tenía planificado algo así.
-Me encuentro... no sé cómo explicarlo.
La situación, de hecho, es extraña de considerar en "alguien como yo", para quien la adrenalina se manifestaba cuando se acercaban los problemas o cuando se hacía de noche un fin de semana.
Ahora, en cambio, pasó a ser un complemento de la música "algo más motivable" que he comenzado a oír (en nada diferente a lo que solía oír antes de esta más de una semana: música asiática, algo de anglo tipo vieja escuela noventera... mucho Beatles)
Lo demás que sucede en el mundo es surreal y casi banal para mí:
-La Uni se encuentra en paro indefinido... aunque tengo la leve sospecha que terminará todo este martes por la noche.
-Los días en Antofagasta siguen siendo apestosos... recemos por lo poco y mucho que queda por caminar aquí.
-Si no fuera por las fotos en blanco y negro y por lo mucho que le menciono a la gente que me rodea últimamente, olvidaba que Taltal formó parte de mi vida "pre-horror-universitario". O incluso menos años luz: "de fiestas patrias".
-Acabo de hacer quequitos o muffins, como le conozcas. Ya tibios estaban buenos... pero sólo buenos. Espero que estando más frío sepan mejor.
-La vida sigue... y yo sigo sin saber hacia dónde va.
Al menos esta vez me resulta más indiferente saberlo... Tarde o temprano llegaré donde sea que deseo estar.
Y no he dejado de oír un tema estos últimos días -y a modo de medio concluir este post... medio fugaz todo, eh? =p-
A la artista la conozco hace muy poco (grande, Much Music!)
Pero lo que ha implicado ha sido coléricamente simpático, a aajaajaja.
Ni necesito traducir la lírica: de hecho, el video, por sí sólo, apoya mi causa.
-Me alejé totalmente de la que fue la relación -tengo la certeza- más importante en mi vida. Es un hecho que no pretendo olvidar, ni faltar al respeto, menos negar. Fueron los tres años con dos meses que más persona me hicieron. No me faltó absolutamente nada.
Evidentemente, fue una de las razones por las que hablar de "felicidad" no era sinónimo de desconocimiento. A su vez... los momentos "non gratos" supieron inmiscuirse.
No quiero hacerme la idea que estos últimos fueran la razón por la que todo haya tomado el camino que cursa ahora porque en el fondo -y con esto no quiero ilusionarte ni ilusionarme- sé que volveremos a tomar un camino igual. No sé cómo nos irá en esa oportunidad... Todo lo que soy ahora, y quiero ser a futuro es parte de todas esas buenas promesas que amaba lograr cumplir (hoy, de hecho, pensaba mucho en ese "viaje a Tokio")
Sólo deseo que estés bien.
No hablo de felicidad... sólo de calma.
Tampoco hablo de perdón. Sólo deseo con todo mi corazón que no haya nada más herido dentro o fuera tuyo. Suficiente con las últimas lágrimas que veía desprendías en mi nada afortunada despedida.
Sólo quiero tu calma. Esta vez para ti, que tanto te la mereces.
-En este mismo momento me siento particularmente bien.
También algo ansiosa.
Seguro es la falta de costumbre a no estar un fin de semana preocupada de dar explicaciones, o de no oír llamadas de mierda -que supieron bien hacerme mierda-... o por el simple hecho que mi vida comienza a transcurrir como la de una "persona normal", dentro de todas mis anormalidades, evidentemente.
-Me gusta mucho alguien.
Es cerca de siete años menor que yo, y con ello me atrevo a digerir de pleno la idea que "los adultos me producen horror, cualquiera sea la forma en que vengan empapelados/ocultos".
No me encuentro en el derecho de "comparar tipos de felicidad" pero con él me río sin vergüenza de quien soy y de lo que sugieren ser las cosas que siempre he olvidado pero que me afanaba en recostar junto conmigo de vez en vez.
No existe nada realmente serio que nos una. Salvo su compañía, que es maravillosa, su espontaneidad, que extraño tanto del mundo y su particular forma de atrapar todo lo que vive sólo con su sonrisa.
No sé qué tan bien o mal lo haya pasado en tiempos anteriores, pero espero no ser yo la razón por la que él llegue a odiar esta ciudad, como yo... por ejemplo.
Camila -Cami Sama- no me dirige la palabra desde que se enteró que yo "estaba con él", porque esperaba ser la primera en enterarse de lo que sucedía. Ella fue la única que se enteró de pleno de todo lo sucedido en el peor mes de mi vida... Espero poder tenerla cerca luego, y hacerle ver que ni siquiera yo tenía planificado algo así.
-Me encuentro... no sé cómo explicarlo.
La situación, de hecho, es extraña de considerar en "alguien como yo", para quien la adrenalina se manifestaba cuando se acercaban los problemas o cuando se hacía de noche un fin de semana.
Ahora, en cambio, pasó a ser un complemento de la música "algo más motivable" que he comenzado a oír (en nada diferente a lo que solía oír antes de esta más de una semana: música asiática, algo de anglo tipo vieja escuela noventera... mucho Beatles)
Lo demás que sucede en el mundo es surreal y casi banal para mí:
-La Uni se encuentra en paro indefinido... aunque tengo la leve sospecha que terminará todo este martes por la noche.
-Los días en Antofagasta siguen siendo apestosos... recemos por lo poco y mucho que queda por caminar aquí.
-Si no fuera por las fotos en blanco y negro y por lo mucho que le menciono a la gente que me rodea últimamente, olvidaba que Taltal formó parte de mi vida "pre-horror-universitario". O incluso menos años luz: "de fiestas patrias".
-Acabo de hacer quequitos o muffins, como le conozcas. Ya tibios estaban buenos... pero sólo buenos. Espero que estando más frío sepan mejor.
-La vida sigue... y yo sigo sin saber hacia dónde va.
Al menos esta vez me resulta más indiferente saberlo... Tarde o temprano llegaré donde sea que deseo estar.
Y no he dejado de oír un tema estos últimos días -y a modo de medio concluir este post... medio fugaz todo, eh? =p-
A la artista la conozco hace muy poco (grande, Much Music!)
Pero lo que ha implicado ha sido coléricamente simpático, a aajaajaja.
Ni necesito traducir la lírica: de hecho, el video, por sí sólo, apoya mi causa.
¿Te gustó? Yo la adoro.
Y de momento me despido: la calma volvió al cuerpo.
Quizá realmente necesitaba desahogarme de alguna forma que no tuviese que ver con el baño, jaja.
Si los días y la vida siguen así... quizá y hasta vuelva a escribir como hacía antes de plantar pie en este cagazoide regional.
Besitos
Moi, y ya~
Y de momento me despido: la calma volvió al cuerpo.
Quizá realmente necesitaba desahogarme de alguna forma que no tuviese que ver con el baño, jaja.
Si los días y la vida siguen así... quizá y hasta vuelva a escribir como hacía antes de plantar pie en este cagazoide regional.
Besitos
Moi, y ya~









































0 % de incremento irracional en el planeta on "En arraigo intrapersonal"
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